El mundo contra Perla

miércoles, 26 de enero de 2011

Estoy viva. STOP. Muy agobiada. STOP. A tope de curro. STOP. Fuerzas negativas aliadas contra mí. STOP. Ordenador de casa muerto. STOP. Lavadora muerta. STOP. Batería del coche muerta. STOP. Esperadme. STOP. Volveré. STOP. (Sí, es una amenaza).



Antes de palmar quiero...

viernes, 14 de enero de 2011

Mi amigo el Gabacho ha tenido un gravísimo accidente de esquí. Bajaba por una pista cuando otro esquiador se lo llevó por delante y le provocó una terrible herida en una pierna. No se ha ido al otro barrio de milagro. Perdió muchísima sangre, lo evacuaron en helicóptero, llegó la hospital con una temperatura corporal de 32º y los médicos le dijeron que se había salvado porque era una persona deportista (veis como hay que ir al gimnasio, eh?!)

Estas cosas me hacen pensar, bueno, supongo que a todo el mundo. Tenemos la absurda sensación de que somos eternos, de que vamos a estar aquí siempre y en realidad un día se nos cruza un esquiador, un gilipollas en un coche o la mala suerte (como le pasó a la amiga de QuietBrown) y sayonara, baby.

En momentos como estos es cuando me doy cuenta de que me queda tanto por hacer aquí... así que he elaborado una lista de cosas que me gustaría haber hecho antes de caminar hacia la luz. Las iré completando poco a poco, sin prisa pero sin pausa.


- Crear la mayor parte de mi ropa. Y no me refiero sólo a copiar un modelo que he visto en una tienda sino a ser capaz de idear mi vestuario. Ahora tardo tres meses en hacer una blusa pero todo se andará. Voy a clases y tengo máquina, es cuestión de práctica... y de ver muchas revistas.

- Completar una maratón. No me lo planteo a corto plazo sobre todo porque sé que hay que entrenar mucho y ahora no tengo demasiado tiempo. Terminar la media maratón fue una experiencia muy gratificante y aunque 42,195 km ya son palabras mayores, esta idea ronda por mi cabecita.

- Asistir un desfile de moda y al petardeo posterior. No es que sea una apasionada del mundo fashion pero ver un desfile en directo tiene que ser lo más... junto con las copas de después! ;-P

- Volver a pisar un escenario. Me da igual que sea bailando o haciendo teatro de nuevo. Quiero sentir otra vez el nudo en el estómago antes de salir y el subidón de adrenalina que produce una ovación.

- Estudiar. Francés, otra carrera, un máster, a tocar la guitarra... lo que sea. Quiero seguir aprendiendo. Pero sin presiones.

- Dormir en una jaima en el desierto del Sahara. En la inmensidad de la arena y el silencio de la noche, la sensación de ser una minúscula parte de este mundo tiene que ser alucinante.

- Hacer el Camino de Santiago andando. No lo quiero hacer por una cuestión religiosa sino como un viaje hacia mi interior, como crecimiento personal (sí, lo sé, a veces me pongo de un místico...)

- Leer el Corán. He recibido una educación católica así que he leído partes de la Biblia. Pero el Corán me resulta totalmente desconocido y me llama la atención las interpretaciones tan distintas que de él se hacen. Quiero leerlo para juzgar con conocimiento de causa.

- Aprender a bailar tango. Desde que vi este baile en directo en una tanguería de Mar del Plata me quedé prendadísima de él. Bien bailado, destila pasión, fuerza, sensualidad... quiero sentir todo eso al son de la música.

- Pisar todos los continentes. Me encanta viajar, conocer sitios nuevos, empaparme de otras culturas y me da igual que sea por España o por el país más remoto. Quiero seguir conociendo el mundo (y esto da pie a la parte II de este post).

Espero que tenga muchos, muuuuchos años para hacer todo esto e incluso para repetir!

¡FELIZ FIN DE SEMANA!

P.D. Gracias a Titagrandes, por apuntarse a seguidora.


P.D: Próximamente, la segunda parte.

Queridos Reyes Magos

miércoles, 5 de enero de 2011

Este año he sido muy buena. Bueno, qué coño, no me voy a quitar méritos, he sido buenísima. Y eso que he tenido ocasiones de pecar pero va a ser verdad eso de que la edad va a amansando y yo voy camino de convertirme en una mujer decente.

También he estado a punto en alguna ocasión de hacer una maldad de esas que te dejan el gustito en el cuerpo. Pero luego he aplicado mi filosofía de que la mierda es mejor no revolverla y que lo negativo que lanzas al mundo te viene de vuelta y a más velocidad.

Así que, resumiendo, me he portado tan bien que creo que merezco unos cuantos regalitos. Aquí va mi lista:

Pido una boca nueva. Tiene razón mi amiga Aurora cuando dice que me he tragado un albañil y eso no pega nada con mi apariencia de chica buena y tierna. Y lo peor es que ya me cago en lo más altísimo hasta en presencia de mi padre, sin ningún rubor.

Pido un poquito de paciencia. Mi jefe-padre se está haciendo viejo, es un hecho. Por favor, ayudadme a soportarlo.

Pido ser capaz de perdonarme. Si tengo una gran capacidad de perdón para con los demás, ¿por qué soy tan dura conmigo misma?

Pido una jornada intensiva. Sí, sé que esto mejor lo hablo con mi jefe-padre pero venga, hacedme ese favor, que así no se podrá negar...
Pero no me vale una como la de este verano, que entraba a las 8h y salía a las 19h, eh?

Pido que le vayan bien las cosas a mi ex. No soporto saber que no es feliz.

Pido un respiro para todos y no sólo en lo que se refiere a la situación económica. Basta ya de inundaciones, terremotos, huracanes... nos estamos pasando con nuestro sufrido planeta y éste nos la está devolviendo.

Y en un alarde de originalidad, pido salud para todo el mundo.

Hoy prontito a dormir, eh? ¡Y limpiad bien los zapatos!

¡FELICES REYES!




P.D: Gracias a Atenea, por apuntarse a seguidora y animarse a comentar.



Hola 2011

lunes, 3 de enero de 2011

Primer día laborable de este nuevo año y aún no sé si estoy aterrizando o despegando.





He de confesar que ya tenía ganas de volver a la rutina (soy rara, lo sé), de volver a mi gimnasio, a levantarme a mi hora, a comer brócoli y pechuga a la plancha. Y es que tanto ir, venir, subir, bajar, comer, cenar, beber y beber me ha dejado descentrada.

Las navidades bien, gracias, quería haber escrito un post para fin de año pero no me dio tiempo, el trabajo me tenía absorbida. Así que aunque sea tarde, mis mejores deseos para todos en este 2011 (qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte... veo el 2040 –que es cuando termino de pagar mi hipoteca- más cerca. Ohdios, quiero vivir!!)

El cancionero fue un éxito, con sus cien canciones míticas (“Yo no te pido la luna” fue el hit), su portada en cartulina a color, su encuadernación de imprenta (ché, de hacer las cosas, hacerlas bien, no?).

La fiesta de disfraces, también. Aquí triunfó mi prima La Toreta, con su interpretación de vieja de pueblo, tipo Doña Rogelia, cejas anchas y pelusilla en el bigote. Se llevó el Óscar al mejor disfraz.

La Nochevieja tranquila y Año Nuevo... Año Nuevo... ¿por qué no eliminan el 1 de enero del calendario? En serio. Todo el mundo se merece un día de fiesta... ¡¡pero que no lo hagan todos a la vez!! ¡¡Que la ciudadanía tiene derecho al ocio, hombreyá!! (Modo queja ON).








Se supone que ahora viene esto de los propósitos de Año Nuevo y tal pero este año he decidido no hacer ninguno. Y es que visto el éxito del 2010, cuando para el 14 de noviembre a las 13:30h los tenía todos cumplidos, cualquiera se atreve. Así que este año nada de nada. Intentaré seguir disfrutando y dejándome sorprender por la vida como hasta ahora y se acabó, me planto.

Cuando estaba a punto de terminar 2009, sentía el que próximo iba a ser un gran año y no me equivoqué. Espero que éste sea por lo menos igual de bueno que 2010, que siga compartiendo historias con vosotros, que nos sigamos conociendo en el mundo virtual y ¿quién sabe? quizá también en el real y que la vida nos sonría lo máximo posible.

¡¡2011 ALLÁ VOY!!








P.D. Quiero mandar un achuchón muy fuerte a QuietBrown. Bueno, uno no, los que necesite y hasta cuando los necesite.

Fun, fun, fun

miércoles, 22 de diciembre de 2010


Llevo unos días desaparecida en combate, alejada de la blogosfera, del mundo virtual. No me pasa nada, no os vayáis a preocupar, es que simplemente estaba preparando la Navidad.





Tengo una familia poco convencional, lo asumo. Este año, para evitarnos una comilona, se les ha ocurrido que en vez de hacer comida de Navidad vamos a hacer cena. A mediodía tendremos un picoteo light (eso habrá que verlo) y reservaremos lo gordo para la noche.

Pero como no podíamos preparar algo normal, hemos organizado una fiesta de disfraces así que ando dándole vueltas a la cabeza para ver qué me pongo.

En carnaval fui de Amy Winehouse y triunfé. Defendí mi papel como nadie pero claro, una cosa es que tu familia sospeche que eres un poquillo suelta y otra confirmárselo sin ningún pudor.

Así que no sé. Todo el mundo tiene el disfraz decidido menos yo. Mi padre va de jeque árabe, mi madre de vaquera, mi hermana de geisha y el resto de la familia mantiene el secreto. A mí me quedan dos días y aún no tengo ni idea.

Para ayudarme, mi madre ha sacado el baúl de los recuerdos, con trajes de hace... dejémoslo en décadas. Están el de india, el de duendecilla, el de Pierrot (¿quién no se ha disfrazado alguna vez de Pierrot), el de china... vamos los típicos. Tengo también uno superwoman pero es que no me veo de azul. Aquel año porque me hacía juego con mi pelo...

Y a este trabajo de pensar el disfraz hay que añadirle el de preparar el nuevo cancionero. Ahora tenemos un cancionero popular, con coplas, pasodobles y canciones de tuna que es el rey de nuestras reuniones familiares pero para esta ocasión voy a publicar el “Cancionero Moderno”. Bueno, lo de moderno es por llamarlo de alguna manera porque incluye hits de Los Brincos, El Dúo Dinámico, Raphael, Karina... vamos, que va a ser nuestra propia versión del programa “Canciones de nuestra vida”.

Cien canciones, cien, me he currado, con lo que eso supone de buscar, ordenar por orden alfabético, copiar la letra, hacer el índice, numerar las páginas y cuadrarlas, fotocopiar... Así que espero que nos pasemos todo el fin de semana cantando y como a alguien se le ocurra decirme eso de “podías haber puesto la de...” se traga una a una las 104 páginas del librito, más la portada.

Ah! Que se me olvida...







P.D. Muchas gracias a todas/os por vuestros comentarios en el post anterior, especialmente a Anuska, que creo que es la primera vez que comenta.


Un mal plan

miércoles, 15 de diciembre de 2010


Mi amiga Aurora es una fuente inagotable de inspiración para este blog y es que a la pobre le pasa de todo.

Está liada con un tío desde hace casi dos años pero como el hombre está casado se ven muy poco y, además, no hacen nada de puertas para afuera, no vaya a ser que alguien les vea. Como ella ya está harta, ha decidido hacer un casting para encontrar a alguien con quien tener plan los domingos, que es el día tonto de la semana por excelencia.

En su trabajo (un restaurante de polígono industrial) lo sabe todo el mundo y todos tienen alguien a quien presentarle. El otro día tuvo una cita con un amigo de un cliente habitual, “un buen tío, joven... muy majo” (hay que ver qué bien nos venden los amigos).

- Hola chantunga, ¿qué tal la cita?


- Grrrrr

- ¿Qué?

- GRRRRRRRRRR

- Vaya, ¿fue mal?

- No, mal no. Fue horrible.

- Amplía información, anda.

- Pues nada, mi cliente me dijo que aunque su amigo tenía unos cuarenta, era un tío juvenil. Pero allí me apareció un señor.

- ¿Un señor?

- Sí, tía, un señor. Con sus pantalones de pinzas, sus mocasines, su jersey de pico...

- Ostras, qué mal.

- Pues sí pero eso no fue lo peor de todo, no, lo peor es que vino ¡¡¡con sus dos hijos!!!

- Aydios, no...

- Sí, me dijo que no los había podido colocar con nadie y que se los había tenido que traer.

- ¿Pero cómo se le ocurre?

- No me hables, eh? Allá nos fuimos al monte, para que los niños pudieran corretear. Y yo toda mona, que me había comprado ropa y todo, que me puse mis taconcitos, que me maquille... ¡coño! Que hubiera avisado y habría ido en chándal.

- Joder, no sé qué decir.

- No digas nada, ya me llevo cagando yo en todo tres días.

- ¿Y no has matado a tu cliente?

- Bueno, es que me ha dado pena. Cuando se lo he contado se ha llevado un apuro tremendo, se ha disculpado mil veces... si hasta me ha dejado el doble de propina. Está muy abochornado.

- Querida, una vez más has abierto la tapa del yogur equivocado: “sigue buscando, hay miles de premios”, jajajaja.

- ¡Cabrona! Porque te quiero, eh? que si no...


P.D. Si hay algún hombre leyendo esto y tiene una cita este fin de semana, un consejito os doy: ¡¡más vale anularla que llevar a los niños!! Haced el favor. Nos lo tomaremos mejor, os lo aseguro.



Ya no soy lo que era

jueves, 9 de diciembre de 2010

Soy joven, soy joven, soy joven. Da igual las veces que lo repita, mi mente y mi corazón lo saben pero ¡ay! no opina lo mismo mi cuerpo.



Este puente me ha dejado desfondada. Y no es porque haya tenido que hacer noche en un aeropuerto gracias a los controladores, ni porque me haya pegado la madre de las juergas. Qué va. Si aún fuera por eso...

Pero no, no he hecho nada especial. El domingo salí a cenar y entre unas cosas y otras me dieron las 4:30h. El lunes no me podía ni mover.

El martes tenía que trabajar. Como no curraba ni dios, opté por simular que yo también tenía puente. Así que sentada en la oficina, frente a mi ordenador, me toqué los pies con ambas manos y aproveché para preparar “el cancionero moderno”, que promete revelarse como el hit de estas Navidades entre mi familia.

Por la noche salí a cenar y otra vez se me hizo un pelín tarde. Dormí poco y ayer quería morirme tres veces.

¡Lo peor es que ni siquiera me pasé!

Un drama. Con lo que yo he sido...

¿Qué fue de la joven que iba de gaupasa a la universidad? ¿Qué fue de aquélla que curraba en una tienda en turno de mañana, iba a clase por la tarde y trabajaba el viernes y sábado noche en un garito?

Dejadlo, no hace falta que contestéis.

Como dice una amiga de mi madre: qué pena de cuerpos...


P.D: Gracias a Mama Drama, seguidora número 53 y a Anuskarter, seguidora nº 54.

 

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