Llevo unos días desaparecida en combate, alejada de la blogosfera, del mundo virtual. No me pasa nada, no os vayáis a preocupar, es que simplemente estaba preparando la Navidad.

Tengo una familia poco convencional, lo asumo. Este año, para evitarnos una comilona, se les ha ocurrido que en vez de hacer comida de Navidad vamos a hacer cena. A mediodía tendremos un picoteo light (eso habrá que verlo) y reservaremos lo gordo para la noche.
Pero como no podíamos preparar algo normal, hemos organizado una fiesta de disfraces así que ando dándole vueltas a la cabeza para ver qué me pongo.
En carnaval fui de Amy Winehouse y triunfé. Defendí mi papel como nadie pero claro, una cosa es que tu familia sospeche que eres un poquillo suelta y otra confirmárselo sin ningún pudor.
Así que no sé. Todo el mundo tiene el disfraz decidido menos yo. Mi padre va de jeque árabe, mi madre de vaquera, mi hermana de geisha y el resto de la familia mantiene el secreto. A mí me quedan dos días y aún no tengo ni idea.
Para ayudarme, mi madre ha sacado el baúl de los recuerdos, con trajes de hace... dejémoslo en décadas. Están el de india, el de duendecilla, el de Pierrot (¿quién no se ha disfrazado alguna vez de Pierrot), el de china... vamos los típicos. Tengo también uno superwoman pero es que no me veo de azul. Aquel año porque me hacía juego con mi pelo...
Y a este trabajo de pensar el disfraz hay que añadirle el de preparar el nuevo cancionero. Ahora tenemos un cancionero popular, con coplas, pasodobles y canciones de tuna que es el rey de nuestras reuniones familiares pero para esta ocasión voy a publicar el “Cancionero Moderno”. Bueno, lo de moderno es por llamarlo de alguna manera porque incluye hits de Los Brincos, El Dúo Dinámico, Raphael, Karina... vamos, que va a ser nuestra propia versión del programa “Canciones de nuestra vida”.
Cien canciones, cien, me he currado, con lo que eso supone de buscar, ordenar por orden alfabético, copiar la letra, hacer el índice, numerar las páginas y cuadrarlas, fotocopiar... Así que espero que nos pasemos todo el fin de semana cantando y como a alguien se le ocurra decirme eso de “podías haber puesto la de...” se traga una a una las 104 páginas del librito, más la portada.
Ah! Que se me olvida...

P.D. Muchas gracias a todas/os por vuestros comentarios en el post anterior, especialmente a Anuska, que creo que es la primera vez que comenta.