- El Gabacho: para quien no lo sepa, es un compañero del gimnasio con el que estuve quedando hace unos meses. Tuvimos varias citas, más que nada por darle alegría a mi cuerpo, sin intención de nada serio. Pero la última vez que nos vimos (bueno, la penúltima, que la última me llevó a correr y casi me mata), empezó a soltarme Tequieros sin ton ni son (arggg, voy a vomitar) y ahí la cagó pero bien. Lástima pero adiós.
- El Jovencísimo Bombero: pasé el puente de San José con él, tres días de pasión y desenfreno sin compromiso ninguno. Lo pasamos bien. Pero hablando con él me di cuenta de que nuestra forma de ver las relaciones está a años luz una de la otra. El otro día me mandó un email. Estaba emocionadísimo, decía que había conocido a la mujer de su vida (y no soy yo, que conste), que todo era superbonito, que estaba flipando y que era de ese minúsculo 0,5% que encuentra su pareja ideal. (Por favor, voy a vomitar). Pobrecito, es tan joven que todavía cree que el Amor existe...
- Mi Amante Latino: Últimamente no nos vemos porque él tiene sus compromisos y yo estoy saturada entre el curro, la costura, los ensayos de baile y mi vida. Hace unos días se me puso en plan llorón al teléfono: que si parecía que no quería verle, que si igual se tenía que olvidar de mí, que si teníamos que hablar, que si le gustaría que no me acostara con otros… Lo peor de todo es que al colgar me pareció oír un “te quiero mucho”. (A ver cómo lo digo finamente … voy a vomitar)
- Mi Amor Platónico de Juventud: Tuvimos una cita hace unas semanas, en la que me di cuenta de que es un soso, dicho sea de paso. Pero como a mí me encanta provocarle, el lunes le pregunté a ver cuándo repetíamos. Me mandó un mail explicándome que estaba metiendo fichas a una chica que le interesaba mucho, que sí, que yo soy muy atractiva, muy simpática y tal pero que no quería crearme falsas esperanzas. ¿¿¿EINNNNN??? ¿¿¿Pero qué te pasa??? ¿Estás rechazando sexo sin compromiso con una tía buena (o sea yo) porque quieres conquistar a otra (con la que sólo has quedado una vez, por cierto)? ¿Y no puedes hacer las dos cosas a la vez o qué? Que yo le gustaba en sentido físico pero que en el romántico su cabeza estaba con otra, me dijo, y que las cosas del corazón no las maneja nadie. En fin, no quiero ser repetitiva pero… Voy a vomitar.
