Aunque nos pese, quienes hemos recibido una educación católica arrastramos algún tipo de secuela. Aquellos “pórtate bien que si no recibirás un castigo” (divino, por supuesto), “haz el bien porque de lo contrario caerán sobre ti los siete males”, “una niña como Dios manda no hace esas cosas”, etc. han dejado una profunda huella en nosotras que, a pesar del paso del tiempo, nos es difícil borrar.
Aurora se sacó el carnet de conducir hace algo más de un año. En la autoescuela le dieron la opción de pagar a plazos así que hasta que no apoquine lo que debe, le retienen el carnet. Ella anda mal de pasta porque le ha mirado un tuerto y cada vez que se pone a trabajar se rompe algo. Esto significa que lleva bastante tiempo sin saldar la deuda.

Yo, que con la edad he perdido bastantes escrúpulos, le digo que vaya a Tráfico y, pagando la tasa correspondiente, pida un duplicado del carnet por robo. Pero ella asegura que ¡¡NO PUEDE!!, que le comería la culpa de saber que está haciendo algo muy malo, tendría remordimientos de por vida y nunca estaría tranquila pensando que en cualquier momento van a venir a buscarla. Y que además, lo que yo planteo no lo ve factible, que los de la autoescuela no pueden ser tan tontos… vamos, que tiene que haber truco por algún lado.
Pero alma de cántaro – le digo yo – que estamos hablando de Tráfico. TRÁ-FI-CO. ¿Tú te crees que con lo poco que le gusta trabajar al funcionariado y con la cantidad de papeles que tienen que tener van a estar preocupándose de si alguien ha pagado a la autoescuela o no? Que ellos ya habrán cobrado lo suyo… así que, que el resto de la humanidad no lo haya hecho, te aseguro que les importa muy pero que muy poco.
Yo me imagino una situación así:
- Aurora: Buenas, vengo a pedir un duplicado porque me han robado el carnet.
- Funcionaria de turno: A ver, pasa a la ventanilla 1 y recoge el impreso X. Después pasa a la ventanilla 2 y abona la tasa que allí te indiquen. Luego vuelve aquí, y ya si eso y si no me he marchado a tomar un café, me entregas los papeles y te doy el duplicado.
Aurora, después de recoger el impreso, abonar la tasa y presentar todo sale de la Jefatura de Tráfico con su carnet en la mano. ¿Coste? 40 € como mucho… unas cuantas horas perdidas y quizá algo de mal humor.

Y ella se imagina algo así:
- Aurora: estoooooo….... ho-hola….... mira queeeee…..... el otro día…...... me robaron el bolso y..….. fíjate tú…..... teníaallíelcarnet.- Funcionaria de turno: ¿Perdona? Es que no te he oído bien.- Aurora: pues eso..….... queeeee…..... que me han robado.....… estooo…....... el carnet…..... y…...... buenooooo, pueeees…....... que quería un duplicado…..... ya sabes...- Funcionaria de turno: a ver, dime tu DNI.- Aurora: XX.XXX.XXX-W- Funcionaria de turno: Uuuuuyyyyyyy, pues me temo que no va a poder ser. Aquí apareces como morosa, nena, vamos, que sabemos que NO HAS PAGADO A LA AUTOESCUELA. ¿A quién pretendías engañar? Ahora mismo llamo a la policía y que te lleven detenida. Aurora pasa la noche en el calabozo. A la mañana siguiente, le llevo un café caliente y algo de ropa limpia, pago la fianza con el dinero que he recaudado cantando en la calle y le guiño un ojo al poli mientras meto mi número de teléfono en el bolsillo de su pantalón.
(P.D. Funcionarios y funcionarias de España, que no se me ofenda nadie.)