De sentimientos de culpa, remordimientos y mala conciencia

miércoles, 20 de enero de 2010

Aunque nos pese, quienes hemos recibido una educación católica arrastramos algún tipo de secuela. Aquellos “pórtate bien que si no recibirás un castigo” (divino, por supuesto), “haz el bien porque de lo contrario caerán sobre ti los siete males”, “una niña como Dios manda no hace esas cosas”, etc. han dejado una profunda huella en nosotras que, a pesar del paso del tiempo, nos es difícil borrar.

Aurora se sacó el carnet de conducir hace algo más de un año. En la autoescuela le dieron la opción de pagar a plazos así que hasta que no apoquine lo que debe, le retienen el carnet. Ella anda mal de pasta porque le ha mirado un tuerto y cada vez que se pone a trabajar se rompe algo. Esto significa que lleva bastante tiempo sin saldar la deuda.



Yo, que con la edad he perdido bastantes escrúpulos, le digo que vaya a Tráfico y, pagando la tasa correspondiente, pida un duplicado del carnet por robo. Pero ella asegura que ¡¡NO PUEDE!!, que le comería la culpa de saber que está haciendo algo muy malo, tendría remordimientos de por vida y nunca estaría tranquila pensando que en cualquier momento van a venir a buscarla. Y que además, lo que yo planteo no lo ve factible, que los de la autoescuela no pueden ser tan tontos… vamos, que tiene que haber truco por algún lado.

Pero alma de cántaro – le digo yo – que estamos hablando de Tráfico. TRÁ-FI-CO. ¿Tú te crees que con lo poco que le gusta trabajar al funcionariado y con la cantidad de papeles que tienen que tener van a estar preocupándose de si alguien ha pagado a la autoescuela o no? Que ellos ya habrán cobrado lo suyo… así que, que el resto de la humanidad no lo haya hecho, te aseguro que les importa muy pero que muy poco.

Yo me imagino una situación así:

- Aurora: Buenas, vengo a pedir un duplicado porque me han robado el carnet.

- Funcionaria de turno: A ver, pasa a la ventanilla 1 y recoge el impreso X. Después pasa a la ventanilla 2 y abona la tasa que allí te indiquen. Luego vuelve aquí, y ya si eso y si no me he marchado a tomar un café, me entregas los papeles y te doy el duplicado.

Aurora, después de recoger el impreso, abonar la tasa y presentar todo sale de la Jefatura de Tráfico con su carnet en la mano. ¿Coste? 40 € como mucho… unas cuantas horas perdidas y quizá algo de mal humor.



Y ella se imagina algo así:

- Aurora: estoooooo….... ho-hola….... mira queeeee…..... el otro día…...... me robaron el bolso y..….. fíjate tú….....
teníaallíelcarnet.

- Funcionaria de turno: ¿Perdona? Es que no te he oído bien.

- Aurora: pues eso..….... queeeee…..... que me han robado.....… estooo…....... el carnet…..... y…...... buenooooo, pueeees…....... que quería un duplicado…..... ya sabes...

- Funcionaria de turno: a ver, dime tu DNI.

- Aurora: XX.XXX.XXX-W

- Funcionaria de turno: Uuuuuyyyyyyy, pues me temo que no va a poder ser. Aquí apareces como morosa, nena, vamos, que sabemos que NO HAS PAGADO A LA AUTOESCUELA. ¿A quién pretendías engañar? Ahora mismo llamo a la policía y que te lleven detenida.

Aurora pasa la noche en el calabozo. A la mañana siguiente, le llevo un café caliente y algo de ropa limpia, pago la fianza con el dinero que he recaudado cantando en la calle y le guiño un ojo al poli mientras meto mi número de teléfono en el bolsillo de su pantalón.



(P.D. Funcionarios y funcionarias de España, que no se me ofenda nadie.)

17 comentarios:

María on 21 de enero de 2010, 9:37 dijo...

Dior mio, cuánto daño ha hecho la educación judeo-cristiana mal interpertada que hemos recibido.

Tu amiga es un claro ejemplo, pero no el único, la verdad.

Lo cierto es que, entendida como el respeto a los demás y el amor al prógimo y a uno mismo, la educación judeo-cristiana sería una opción maravillosa, pero la cruda realidad es que no se nos educa "sólo" en eso, sino también en un sentimiento constante de culpa por el disfrute y el placer que nos cuesta enormes esfuerzos superar. Qué lástima.

Perla N. on 21 de enero de 2010, 9:41 dijo...

María, cuánta razón tienes.

Yo le digo que vaya cogiendo el coche, que como mucho le multarán por no llevar el carnet encima pero que ella LO TIENE y, por tanto, puede conducir. Pero dice que se le notaría en la cara que no ha pagado y acabaría confesándoselo al policía, ¿tú te crees?

MEL on 21 de enero de 2010, 10:01 dijo...

Que conste que el sentimiento de culpa yo cada vez lo tengo más enterrado, que se jodan!

Y Perlitalinda, a tu amiga Aurora dile que se venga para acá, que en breves lecciones haremos que sea una auténtica zorra, osea.

María on 21 de enero de 2010, 11:16 dijo...

Tiene razón Mel, yo dejé de sentirmev culpable por hacer lo que considero lo mejor PARA MI hacer aproximadamente cinco años, y mi vida ha mejorado sustancialmente.

Hombre, una cosa es ser buena, tratar de no joder a la gente, y otra muy diferente es que entre tu felicidad y la mia escoja la tuya... ni.de.coña.vamos.

Perla N. on 21 de enero de 2010, 11:23 dijo...

Mel, yo también progreso adecuadamente... pero lo mío me ha costado. Y aún así, de vez en cuando me sigue saliendo algún ramalazo de culpabilidad.

Le daré tu número de teléfono a Aurora, a ver si se le pega algo.

Perla N. on 21 de enero de 2010, 11:25 dijo...

María, es una buenísima fliosofía de vida y deberíamos aplicarnos el cuento todas pero... ¡¡ay, lo que pesa la culpa!!

María on 21 de enero de 2010, 11:38 dijo...

Pesa, pesa, la muy cabrona es insoportable. El problema es que muchas veces esa culpa es injustificada.

Veamos:

Durante un tiempo me sentí culpable por tener éxito profesional y económico, porque gastaba mucho en "tonterías" (ropa, gadgets, zapatos, regalos, salir de fiesta...)... luego comprendi que es mi dinero, lo gano trabajando y gastarlo es mi opción. Nadie me puede criticar por ello.

Hubo también un tiempo en que pedía perdón por salir de copas, ligar y liarme con quién me daba la gana. Luego comprendí que era mi cuerpo, no engañaba a nadie y èstaba en mi derecho de disfrutarlo cómo y cuándo quisiera.

También me sentía culpable por no ceder ante mis amigas, o mis parejas, o mi familia, cuando opinaban sobre mi vida... luego comprendí que era eso, mi vida, y de nadie más.

No soy despilfarradora, disfruto de mi dinero y de mi éxito.

No soy casquivana, soy consecuente con mi deseo y con mi concepto del placer.

No soy egoísta, ni orgullosa, soy una defensora a ultranza de mi intimidad y mi libertad.

Perla N. on 21 de enero de 2010, 11:54 dijo...

María, nos han educado para no sacar los pies del tiesto y cuando lo hacemos, aunque no hagamos daño a nadie, ten por seguro que nos juzgarán y censurarán.

Pero hay que tomárselo como tú lo haces: con mi cuerpo, mi dinero y mi vida hago lo que se me pone en el mismísimo. ¿Es qué hay algo malo en eso?

Yo he sentido siempre mucha culpabilidad si no complazco a mi familia. Si me piden un favor y no puedo hacerlo me siento fatal. Aunque voy relajándome poco a poco. Haré lo que pueda por ellos, sí, pero no cambiaré planes que ya tengo hechos de antemano (a no ser que sea algo de fuerza mayor). Y no creo que sea egoísta por eso.

pinkocha on 21 de enero de 2010, 12:24 dijo...

Pues yo soy derrochadora, era casquivana (ahora no, porque no me compensa, es decir, porque soy egoísta y escojo lo que me conviene) y, además, soy atea. Así que dile a Aurora que si quiere le voy yo a por el carnet, qué cojones. Que con lo que se va a gastar en taxis y buses no va a ahorrar nunca para pagar la autoescuela, alma cándida...

Perla N. on 21 de enero de 2010, 13:27 dijo...

Pink, así me gusta, a tomar por culo la culpa.

Cualquier día llevo a Aurora a rastras a Tráfico, coño, que parece tonta...

María on 21 de enero de 2010, 13:43 dijo...

Mira, no lo había visto así... tiene razón Pink... nunca pagará lo que debe como no coja el toro por los cuernos, jajajaja

BET on 21 de enero de 2010, 15:12 dijo...

jajajaa... está claro que en esta vida hay que echarle morro, que sabran los de tráfico de las deudas que tiene la autoescuela ?
anda ya jajajaja, anima a Aurora para que se haga el duplicado a la de ya !

Besos !

Ellyllon on 21 de enero de 2010, 16:15 dijo...

Llévala tú de los pelos.
Me da a mí que como no sea así, Aurora no tendrá el carnet de conducir hasta dentro de 5 años (la tarjetica, me refiero, que ya no son de cartón como los de la foto).

Un besazo perlica!
Elly

Perla N. on 21 de enero de 2010, 16:26 dijo...

Eso le digo yo, Bet!! Los de Tráfico bastante tienen con su trabajo como para andar preocupándose del de los demás. A ella le parece imposible que los de la autoescuela sean tan pringados pero yo no le veo mayor complicación. Si no, que conduzca hasta que le denuncien, jajaja!!

Perla N. on 21 de enero de 2010, 16:28 dijo...

Elly, lo terminaré haciendo. Si no, a ésta le toca renovar el carnet sin haber cogido el coche!!!

Ya sé que ahora son más modernos pero es que esta foto me gustaba más, jeje.

Un besazo.

ODRY on 23 de enero de 2010, 12:51 dijo...

Como me identifico con tu amiga ja ja ja ja.

regalp on 26 de enero de 2010, 15:37 dijo...

Reconozco que a mi me cuesta no hacer lo correcto, a pesar de las tentaciones. No me gusta nada ser un "caradura" y me sentiría mal, sin embargo creo que obedece más a una educación de "el bien y el mal" que me proporcionó mi abuela, que a cuestiones religiosas... o eso espero, por Dios!

 

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